Buceo en Agujeros Azules de Portinatx, Ibiza
En el norte de Ibiza encontramos algunas de las mejores inmersiones de toda la isla, como los Agujeros Azules de Portinatx, un delicioso recorrido de luces y sombras.
Ibiza, una isla para bucearla
Ibiza es mundialmente conocida por mil atractivos como la música, la noche o el glamour. Pero más deslumbrantes son sus fondos marinos ya que alberga algunos de los mejores puntos de buceo de todo el Mediterráneo. A lo largo de sus costas encontramos fondos excepcionales, tanto por la amplia biodiversidad que acogen como por la riqueza paisajística, muchos de los cuales aparecen en la Guía de Buceo de Ibiza, el trabajo más completo sobre buceo en la isla, que recoge las 35 mejores inmersiones.
Ibiza, a 51 millas de la costa de Denia y a 45 de Mallorca cuenta un buen número de islotes como Es Vedrà, Tagomago o Sa Conillera, así hasta un total de unos 50 peñascos de mayor o menor tamaño pero siempre de gran belleza y sugerentes formas, que enriquecen el paisaje y atesoran importantes valores biológicos y culturales.

Buceo en Portinatx, al norte de Ibiza
Para esta inmersión nos dirigimos al norte de la isla, la zona más agreste y salvaje, cerca del núcleo turístico de Portinatx. En esta inmersión disfrutaremos como en pocas, de los juegos de luces que atraviesan una plataforma profusamente horadada.
Fondeamos frente a la costa en un fondo de -4 m y avanzamos rumbo norte para ir descendiendo poco a poco por un veril, dejando la pared a nuestra izquierda. Aparecerán en el fondo zonas de posidonia y algunas grandes rocas, pudiendo pasar entre ellas y la pared donde se forman balconadas y desplomes repletos de vida sésil como falso coral (Myriapora truncata), coloridas esponjas o la vistosa anémona incrustante amarilla (Parazoanthus axinellae ) rodeadas de nubes de reyezuelos y castañuelas y alguna gran escorpa o cap roig como aquí se les conoce.

Una gran nacra preside la cueva
Avanzamos y llegaremos entonces a una gruta, sobre -18m en medio de la cual se yergue vertical una gran nacra una especie amenazada y casi extinta. Hay que tener mucho cuidado con el aleteo porque el fondo es limoso y se enturbia con facilidad.
Tras salir seguimos rumbo NW hasta que la pared dibuja un saliente en forma de pico, momento en el que la abandonamos para dirigirnos frente a ella, a un promontorio cubierto de una extensa pradera de posidonia oceánica entre la que abundan tordos, serranos y fredis.

A nuestra izquierda hay una caída que descansa en un arenal a unos -30 m pero nosotros seguiremos la pared, manteniéndonos en la cota de -20 m, rodeados de posidonia y rocas dispersas de mediano tamaño, aunque iremos ascendiendo progresivamente hasta encontrarnos una enorme piedra con forma rectangular sobre los -13m.
Un recorrido lleno de arcos rocosos
Continuaremos avanzando y ya muy cerca del fondeo, aparecerá en la pared la entrada a un laberíntico recorrido bajo la plataforma rocosa que se encuentra trepanada por grandes agujeros por los que entra la luz solar que, según la hora del día, muestra la fuerza del rayo, creando un ambiente sobrenatural, casi celestial se diría por la sensación de que una fuerza superior ha diseñado este escenario natural.

Los arcos sirven de guía para ir avanzando siempre con la sugerente luz cenital mientras montones de castañuelas y reyezuelos revolotean junto a las paredes y techo cubiertos de falso coral y anémona amarilla. Así recorreremos todas las dependencias y al acabar saldremos a la plataforma, prácticamente al lado de la embarcación.